Vivimos muy deprisa... demasiado deprisa, tanto que cuando nos queremos dar cuenta hemos cruzado gran parte de nuestra vida sin casi haber apreciado las pequeñas cosas, lo que realmente importa y nos llena. Desde aquí robaré un soplo al tiempo para los susurros y suspiros, los mios y por supuesto los tuyos.
viernes, 5 de agosto de 2011
miércoles, 3 de agosto de 2011
martes, 2 de agosto de 2011
lunes, 1 de agosto de 2011
Poema: - 10 - (El Regreso) de Heinrich Heine
La luna, colosal manzana de oro,rasga el nublado en la celeste cumbre
y derrama en el piélago sonoro su
brilladora lumbre.
Por la extendida playa, do refrenan
su furor las corrientes, voy a solas,
y oigo las voces que incesantes suenan
en las revueltas olas.
Con grave lentitud la noche avanza
y el pecho estalla con pujante brío:
venid, ondinas, y en alegre danza
girad en torno mío.
Reciban vuestros brazos palpitantes
mi frente moribunda y dolorida;
y halle yo en vuestros ósculos amantes
raudal de eterna vida.
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